QUÉ HACER EL 21 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2012 
Por Ruben Cedeño. 

No te alarmes, no vayas a salir corriendo, con eso no lograrás nada. No se va a acabar el mundo. No pasará nada negativo. Todo lo contrario. Tranquilízate, ponte en Paz; es el día en que desciende a la Tierra el “Espíritu de la Navidad”, un “Ángel Solar” de una radiación inmensa que trae armonía, alegría, compasión y perdón para con nuestros hermanos humanos. La Tierra, junto con el Sistema Solar, se alineará con el Centro Corazón Luz de nuestra Galaxia y el “Corazón del Gran Sol Espiritual Central”. En toda la encarnación no vivirás un momento cósmico tan importante como éste. 
Como la Tierra estará en un proceso iniciático superior, lo que más nos beneficiará a todos, y lo más grande que podemos hacer, es realizar una meditación. Pero si eres católico, puedes ir a misa y comulgar, o realizar la práctica más elevada que tu religión te señale. Lo importante es que, con tu actitud religiosa, favorezcas la asimilación de la poderosa “Inyección de Luz” que la Tierra va a recibir ese día. 
Ese día es viernes, y a las 5 y 11 minutos sucederá este trascendental acontecimiento. Como será un suceso de repotenciación, expansión y sello de Luz en la Tierra y el Sistema Solar, por favor no te vistas de negro; pídele a todo el que puedas, que al menos ese día no lo haga. El negro es la negación de la Luz. Vístete de blanco, sugiérele a todo el que puedas que se vista de blanco, y explícale que es para estar en consonancia con el hecho cósmico. 
Siéntate tranquilo, solo o en compañía de tu familia o tu grupo espiritual, en un lugar sereno donde nadie ose interrumpir. Como es de madrugada, lo más seguro es que lo hagas solo en tu casa. Pero se puede realizar esta meditación durante todo el transcurso del día. El suceso cósmico durará un tiempo considerable. Muchos “Grupos Espirituales” madrugarán para hacer juntos este servicio. 
Pon tu atención en el Centro de tu Ser y visualiza una “Luz Cristalina Radiante” que se expande; visualiza cómo te vuelves Luz. Quédate así por un rato. Únete ahora al Centro de Luz Planetario donde la Voluntad de Dios es Conocida, donde todos los Seres de Luz están reunidos esperando el momento de conexión con el Logos Cósmico. Este es el Corazón de Luz de la Tierra. En ese momento se interconectarán los millones de “Chispas Divinas” asignadas a la Tierra con todos los “Centros de Luz” de todos los Maestros, Santos, Arcángeles y Elohim de la Tierra, quienes se conectarán con todos los “Logos Planetarios”, “Logos Solares” y “Logos Cósmicos” de la Galaxia. Será una conexión de destellos de Luz nunca antes vista, de una Radiación incalculable. 
Afirma: “Yo Soy” como “Ser Divino” unido a todas las “Chispas Divinas” de la humanidad, y siendo Uno en conciencia con toda la Jerarquía Espiritual, me abro ahora a todas las radiaciones, bendiciones, adelantos, progresos que la alineación lumínica del Sol con mi Galaxia y el Gran Sol Espiritual Central, produce en este momento. 
YO SOY LA LUZ, PIENSO LA LUZ, SIENTO LA LUZ, ABSORBO LA LUZ Y EXPANDO LA LUZ. YO SOY LUZ.


LOS APEGOS

El apego negativo lo llamamos rechazo o aversión. Estamos apegados a un sentimiento que volvemos resentimiento. Y el resentimiento como una forma de aversión es el peor de los apegos. El apego no solo es la dependencia de otro, el apego siempre es la dependencia de un sentimiento. Los apegos se dan en el campo emocional o en el campo astral; que es el campo de los sentimientos.

En ambos casos nos separamos; porque no hay peor separación, que la de la proximidad física, cuando no hay libertad. Puede que estemos muy juntos y muy cerca. Puede que nos besemos, puede que nos abracemos, puede que ocupemos el mismo techo, pero si la relación se basa en el apego, estamos profundamente separados en nuestra esencia. Mientras más cerca estén nuestros cuerpos y nuestras personalidades; si hay apego, más lejanas están nuestras almas.

Llegan momentos de grandes cambios


Llega el momento de detenerse y meditar, hacia donde se dirige nuestra vida; llega el momento de recapacitar, de darnos tiempo para nosotros mismos, estamos absortos en nuestros logros, en nuestras cuentas, en nuestros problemas, en nuestro diario y agitado a vivir, nuestro stres aumenta, nuestras emociones se confunden; vivimos aceleradamente detras de nuestros logros materiales sin detenernos siquiera un solo momento a analizar hacia donde nos conduce esto. Todo lo enfocamos hacia este plano material, sin darnos cuenta de que solo estamos de paso y aunque lleguemos a concretar todas nuestras metas materiales, nuestros problemas no desaparecerán.
Llegó el momeno de meditar mas alla de todo lo que nos rodea materialmente, de preguntarnos que hay despues de esta vida, a donde nos vamos a dirigir una vez que dejemos nuestro cuerpo físico. Por que nosotros no terminamos cuando dejemos nuestro cuerpo; nosotros seguimos por que somos inmortales; si, dejamos nuestro cuerpo material el pertenece a esta tierra, es el vehículo que se nos dio para expresarnos en nuestro camino por este mundo, pero ahi no todo termina si no que recien empieza.
Por lo tanto debemos detenernos un poco y meditar en lo que nos apena, en lo que nos preocupa, en como somos verdaderamente, vernos sin miedo  enfrentarnos a nosotros mismos descubrirnos como somos para poder entender para que estamos en este plano.
Tomemos solo 10 minutos diarios de nuestro tiempo para conocermos en profundidad, para estar con nosotros para sentir nuestra respiración los latidos de nuestro corazon, para tratar de detener nuestra charla sicologica y ver que hay del otro lado.
Somos un universo en miniatura, atrevamos a descubrirlo.

Acompañar el cambio

Es un tiempo en el que estamos a punto de movernos de un modo de ser a otro completamente diferente, pero el tipo de cambio que está por ocurrir va a ser bastante sorprendente para la gente porque es una naturaleza diferente a lo que nos estamos encaminando. Las formas con las que estamos familiarizados, comienzan a DISOLVERSE a maneras que son un tanto desconcertantes. Al mismo tiempo, nuevas formas comienzan a reemplazarlas, que son muy refrescantes porque son amorosas, amables y fáciles.